Montar en bicicleta es uno de los mejores ejercicios que podemos practicar si queremos aumentar nuestra fuerza y nuestra resistencia, así como mejorar nuestro sistema cardiovascular y mantener a raya el estrés. 

Además, pedalear es un ejercicio de bajo impacto que fortalece tu musculatura y ayuda a estabilizar las rodillas, lo que supone un increíble beneficio cuando practiquemos la carrera a pie. 

Por supuesto, la bicicleta también nos puede ayudar a superar una lesión sin necesidad de dejar de hacer ejercicio, con las beneficiosas consecuencias que ello conlleva para nuestro sistema cardiovascular, muscular y también nos ayudará mentalmente en la superación de la lesión. 

Y claro, te recuerdo que en ciertos días en los que no nos resulta posible salir a correr por las inclemencias meteorológicas también podemos disfrutar de nuestra bici estática.

Embed from Getty Images

Si todo lo anterior te resulta interesante sigue leyendo…

Sí, ya lo sé, a nosotros lo que nos gusta es correr, pero todos sabemos que la carrera es un ejercicio con alto impacto y que supone un terrible trabajo para nuestro sistema osteoarticular y musculotendinoso por lo que es muy aconsejable respetar los periodos de descanso entre cargas, que además serán fundamentales para que nuestro plan de entrenamiento llegue a buen puerto.

Vamos a repasar las increíbles ventajas, que la bicicleta tiene para un corredor, la mismísima Elaine Thompson-Herah,  una de las mejores velocistas de todos los tiempos con 6 medallas en juego olímpicos, 4 en campeonato mundial y 1 en campeonato mundial de pista cubierta afirma montar en bicicleta, incluso se ha atrevido a publicar que ha aprendido a montar en bici recientemente, a la edad de 29 años.

1. Fortalece tus rodillas

Si hay una articulación sometida al más duro de los trabajos y que son uno de los puntos que más quebraderos de cabeza nos dan a los runners, esa es la rodilla. Yo mismo sufro desde hace ya 25 años problemas serios de rodilla que me limitan la práctica del running como a mi me gustaría y que me obligan a fortalecer la musculatura que hace trabajar la rodilla comenzando cada temporada practicando ciclismo durante los primeros meses de mi preparación y teniendo que intercalar un par de salidas o tres a la semana para no perder la tonificación que consigo. Sé muy bien por desgracia de lo que hablo, así que si las rodillas comienzan a darte la lata no dudes en empezar a utilizar la bici intercalando entrenamientos con los de la carrera a pie. 

Tus caderas también te lo agradecerán, mejorando todo los músculos que afectan a esta articulación.

Embed from Getty Images

2. Mejora tu tono general

El trabajo en bicicleta te ayuda a mejorar tu forma física en general y por supuesto tu capacidad aeróbica en la carrera. Si mejoras la capacidad aeróbica estarás mejorando la cantidad de oxígeno que puedes procesar, mejorarás la cantidad de oxígeno que llega a tu músculo y por lo tanto tu velocidad de crucero cuando practiques la carrera se verá beneficiada y tus tiempos mejorarán, además de que mejorarás tu resistencia.

Embed from Getty Images

3. Ayuda a relajarte

Practicar cualquier deporte reduce el estrés, pero la bicicleta, al ser un ejercicio que realizamos de forma automática, sin necesidad de mantener una concentración alta para su práctica, nos ayuda a relajarnos. También es importante que aunque las distancias que podemos recorrer a pie pueden ser bastante o incluso muy largas, la bicicleta aumenta nuestra autonomía y con ella podemos realizar largas rutas sin suponer un desgaste para nuestro cuerpo como lo supondría la carrera a pie, esto da lugar a que podamos descubrir nuevos paisajes a los que sería complicado llegar sin un esfuerzo mucho mayor practicando running. Además, puede mejorar tu relación de pareja. Si tu pareja no es una o un deportista entrenado no podrá acompañarte en ciertos recorridos que hagas a pie, pero con la aparición de la bicicleta eléctrica, tu pareja podrá acompañarte en el descubrimiento de nuevas rutas y paisajes y seguro que te lo agradecerá. Esto último no se me ha ocurrido a mi, un amigo me comentaba lo bien que le resulta haberle regalado a su pareja una bicicleta eléctrica y poderlo acompañar en algunas rutas por la montaña.

Por supuesto, la práctica del ciclismo también consigue que se liberen ciertas sustancias que nos harán sentir fenomenal después de finalizar nuestra práctica como la endorfina, la dopamina, la norepinefrina y la serotonina.

4. Mantiene a raya tu colesterol

Montar en bicicleta a intensidad moderada, como casi cualquier otro deporte, (65-70 por ciento de frecuencia cardiaca máxima) y de manera regular (tres a cinco sesiones por semana), aumenta el HDL (colesterol bueno) y reduce el LDL (colesterol malo) y los niveles de triglicéridos. En este enlace tienes información detallada de la relación adecuada entre ambos colesteroles, el HDL y LDL. Lo recomendable es hacerse análisis periódicos y vigilar nuestra dieta si tenemos el más mínimo indicio de hipercolesterolemia. 

Es muy importante que al principio de temporada o después de largos descansos iniciemos una práctica deportiva con niveles bajos de intensidad y es por eso que la bici se convierte en una aliada fundamental para nuestros propósitos. Como explica Chema Árguedas en su libro “Planifica tus pedaladas” al comenzar la temporada debemos iniciar con niveles de intensidad bajas, de esta forma iremos gastando grasa y reduciendo nuestros niveles de colesterol. Si iniciamos con una intensidad alta, y nuestro colesterol no está en los niveles en los que debe estar, alguna placa de este colesterol podría despegarse de las venas y quedar libre viajando por el torrente sanguíneo, si una de esas placas llegase al corazón podría ser nefasto, pero no solo eso, sino que también puede quedarse atascada en algún punto de torrente sanguíneo provocando un trombo.

5. Entrenamiento cruzado para runners

Los beneficios del entrenamiento cruzado no se quedan únicamente en la prevención y recuperación de lesiones en el runner, sino que van mucho más allá como veremos.

El entrenamiento cruzado consiste en utilizar un deporte o actividad física para entrenar y mejorar el rendimiento en otro deporte. Como corredores, podríamos utilizar la natación, la bicicleta, los paseos por la montaña, el esquí de fondo, etc.

Muchos corredores utilizan el ciclismo para el entrenamiento cruzado y las ventajas que nos aporta son innumerables:

  • salir al aire libre
  • Descubrir nuevos recorridos
  • El tiempo va a volar en tu entrenamiento.
  • Mejora de los músculos de la espalda
  • Mejora de la fuerza y la potencia.
  • Pérdida de peso
  • Mejorar el consumo de grasa.
  • Ayuda a mantener la tonificación de los músculos de la rodilla.
  • Previene lesiones.
  • Ayuda a recuperar lesiones.
  • Ayuda en la recuperación activa tras días muy intensos.

Eso sí, sigue un adecuado plan para poner en marcha tu entrenamiento cruzado y no dudes que su práctica te hará mejorar en tus objetivos de running.

6. Te ayuda a encontrar recorridos para tus entrenamientos

Debido a mis problemas de rodilla cada año tengo que dedicar mucho tiempo a montar en bici para conseguir una adecuada tonificación muscular antes de comenzar a correr y no solo eso, sino que durante la temporada alterno de forma continua la carrera a pie con la práctica del ciclismo. Debido a la facilidad que supone hacer kilómetros en bicicleta, frente a correr a pie, durante mis salidas en bici aprovecho para medir nuevos tramos que me faciliten el entrenamiento adecuado cuando salgo a correr. Mido distancias, pendientes, veo terrenos nuevos, nuevas cuestas, recorridos sin tierra dura ni asfalto que me ayudan después en mis entrenamientos de running. Es fantástico descubrir nuevos paisajes debido a la mayor autonomía. Si quieres llevarlo todo bajo control con tu aplicación móvil te propongo este soporte para manillar. Llevarás tu móvil bien visible y sin correr ningún riesgo.

7. Ayuda a la recuperación

Todos conocemos los beneficios de un descanso activo. Tras esos días después de recorridos muy duros o incluso la semana siguiente a correr un maratón o una salida dura por la montaña, cuando nuestras piernas están completamente doloridas resulta no solo beneficioso, sino también muy agradable y divertido salir al aire libre y pedalear tranquilamente con nuestra bicicleta antes de realizar un buen estiramiento. 

Con la bicicleta conseguirás que tus piernas se relajen, al ser un ejercicio de bajo impacto tus rodillas y cadera no sufrirán estrés y al hacer circular la sangre a través de tus músculos conseguirás acelerar la recuperación, eliminando los restos de ácido láctico y consiguiendo que tus piernas estén listas para una nueva sesión de running mucho más rápidamente. 

8. Mejora tu vida

El ciclismo puede frenar los efectos del envejecimiento y rejuvenecer el sistema inmunitario. El ciclismo no sólo no perjudica la salud sexual…Un reciente estudio de la universidad de Birmingham asegura que montar en bici ayuda a frenar el envejecimiento y rejuvenecer el sistema inmunitario. 

En la investigación participaron 125 ciclistas de entre 55 y 79 años y los compararon con adultos sanos de un amplio grupo de edad que no realizaban deporte regularmente. 

La clave es una pequeña glándula llamada timo,que produce los linfocitos T. Estás células dejan de producir estos linfocitos a partir de los 20 años de edad, pero según el estudio, las glándulas timo de los ciclistas de avanzada edad siguen produciendo la misma cantidad de linfocitos como las de los jóvenes.

Los efectos, según el estudio, no son solo físicos, sino también psíquicos, al encontrar que el uso de la bicicleta como medio de transporte aumenta la salud mental, convirtiéndose estos individuos en personas más felices y menos propensas a la depresión.

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 1 Promedio: 5)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *